A finales del siglo XIX surgió una gran cantidad de teorías y prácticas científicas centradas en las mujeres, la maternidad, la sexualidad y las transiciones sexo-genéricas. Este fenómeno se desarrolló en el contexto de la expansión del saber médico moderno, asociado al proceso de modernización de los Estados nación, caracterizado por nuevas formas de intervención política y social, como la escolaridad obligatoria y la reorganización de los sistemas sanitarios. Muchas de estas teorías combinaban descubrimientos científicos con prejuicios, imaginarios morales y religiosos. En esa época predominaba la idea de que el progreso estaba ligado a la superioridad racial y cultural de Occidente, heredada de la Ilustración. Pensadores como J. A. de Gobineau relacionaron explícitamente progreso y raza, mientras que autores como Nisbet señalaron que la idea de progreso descansaba en la fe en la razón, el conocimiento científico y la superioridad occidental. Frente a estas perspectivas, Walter Mignolo propone una mirada decolonial que cuestiona esas formas tradicionales de producción del conocimiento. Desde este enfoque, el texto invita a reflexionar críticamente sobre cómo se construyen los saberes en torno al género, la sexualidad y los cuerpos, analizando quién produce ese conocimiento, desde qué lugar y con qué intereses.La propuesta combina teoría y análisis de archivos fotográficos y fílmicos para abrir nuevas posibilidades de investigación, apoyándose en autores y autoras como Diana Maffía, Evelyn Fox Keller, Michel Foucault, Thomas Laqueur y Lu Ciccia.