31° Marcha del Silencio

A 30 años de la Marcha del Silencio, seguimos marchando porque la memoria no prescribe y porque la democracia no puede construirse sobre la impunidad.

La Marcha del Silencio se ha consolidado como uno de los mecanismos de lucha y construcción colectiva más potentes de Uruguay y de la región en defensa de la memoria, la verdad y la justicia frente a los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el terrorismo de Estado en variados países de América Latina.

Uruguay no solo tiene una responsabilidad ética e histórica. Tiene obligaciones concretas derivadas del derecho internacional de los derechos humanos y del bloque de constitucionalidad construido a partir de los tratados y convenciones internacionales ratificados por el país.

Las sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en los casos Gelman vs. Uruguay y el Caso Maidanik y otros vs. Uruguay, marcaron hitos fundamentales y dejaron en evidencia las profundas deudas del Estado uruguayo en relación con la impunidad, el acceso a la verdad, la investigación y las garantías de no repetición.

Han pasado más de 50 años.

Es tiempo de poner a disposición los archivos.
Es tiempo de diseñar políticas públicas estatales.
Es tiempo de investigar, estudiar y formar.
Es tiempo de avanzar decididamente contra la impunidad para que NUNCA MÁS

Las sentencias internacionales muestran con claridad todo lo que aún resta por hacer.

Desde FLACSO Uruguay tenemos un compromiso ineludible con la memoria, la verdad y la justicia, y con aportar desde la formación y la producción de conocimiento al fortalecimiento de las capacidades del Estado para garantizar el cumplimiento de sus obligaciones y compromisos en materia de derechos humanos.

Imagen MarchaDelSilencioFLACSOUY